Buena Luna!!Después de lo que habíamos visto ayer, entrabamos a mediodía en el Auditori con ganas renovadas para continuar devorando películas y mas películas. Esta vez se trataba de "TOKYO!", tres historias de diferentes directores y diferentes estilos con un mismo nexo de unión: la capital de Japón, Tokyo!
SINOPSIS: Michel Gondry dirige Interior Design, en la que una pareja debe aprender a vivir en un diminuto cubículo, un espacio que Gondry aprovecha para desatar su juguetón imaginario. En Tokyo Shaking, Bong Joon-ho se revela en muy buena forma con su precioso episodio en torno a un hikkikomori (personas que viven encerradas en su piso) que ve amenazado su estatus cuando una repartidora de pizzas se cuela en su casa. Y por último, el regreso de un genio maldito tras diez años desaparecido (o encerrado cual hikkikomari): Léos Carax dirige Merde una controvertida pieza sobre la invasión de un hombre-excremento.
Para todos los que somos apasionados del país del Sol naciente, es verdad que siempre vamos con una predisposición especial a todas aquellas películas que nos acercan de una u otra manera a ese país y esa cultura.
Esta película nos muestra de forma personal, tres visiones mas o menos fantásticas de ver la ciudad de Tokyo a través de tres historias diferentes. Con el fin de que os hagáis una idea mas concreta, cada historia la valoraré por separado ya que son muy diferentes.

La primera de todas ellas es la que se titula Interior Design y aquí el director Michel Gondri nos muestra de forma simpática, pero a la vez terrible, la realidad de la juventud nipona a la hora de realizar sus sueños y llevar una vida digna en la Megalopolis de su capital. Con un guión conseguido y a través de la naturalidad de la actuación de los actores, nos acerca a lo que perfectamente podría ser la realidad cotidiana en la gran urbe. El giro inesperado nos lo encontramos de sopetón cuando, a fuerza de oírlo continuamente, uno de los protagonistas se convierte en lo que lo hace feliz: una silla (o sea un mueble en principio inservible).
VALORACIÓN:

La segunda historia que sigue es la titulada Merde dirigida por
Léos Carax, que nos sorprende con la aparición de un sujeto medio bestia, medio humano, que se ensaña con la población de Tokyo. Después de lo surrealista de la aparición del personaje en cuestión, el director da una vuelta mas de tuerca introduciendo el personaje del abogado francés (con un aspecto sospechosamente parecido al hombre-bestia) que es el único que entiende al sujeto entre gorgogeos y golpes en la cara y se encarga de su defensa ante la corte japonesa. Tras una trama enrevesada y desconcertante, la historia acaba tan súbitamente como empezó, dejando al espectador con la boca abierta y una sensación de no saber que pinta aquella historia en la película.VALORACIÓN:

Para finalizar vimos la historia denominada Tokyo Shaking, donde Bon
g Joon-ho nos muestra la historia de un tipo muy especial de personas, los hikkikomori, que viven encerradas en casa y que se comunican con el resto de personas por medios no directos (Internet, móvil, teléfono). Tras una historia rompedora y conmovedora, se nos muestra la soledad de una sociedad altamente encorsetada como la japonesa y que crea situaciones limite de agorafobia como los hikkikomori, exponente de la despersonalización de las sociedades.Buenísima historia con un guión impresionante y un trabajo de los actores espectacular, la mejor de las tres sin duda alguna.
VALORACIÓN:

Como apunte final para todos aquellos amantes de las tierras niponas sabed que, como sucede con muchísimas de las películas visionadas en Sitges, ésta no es probable que se estrene en España, así que los que podáis no os la perdáis en el Festival!
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